Dios les guarde,
“Les Cockell barría las
calles durante la semana. Pero en el fin de semana él era el que pinchaba
en el Twisted Wheel. El era alguien. Eso
es lo que te daba el Northern soul”
Un par de líneas, pero esa
poderosa cita que aparecía en el libro negro del Soul del norte, me hicieron
cerrar el libro. De repente me vino a la memoria que era, absolutamente
irrelevante, en nuestro mundo, si alguien era millonario o no, tenía un buen
trabajo o estaba en la empresa más grande y creciente del antiguamente llamado
estado español y ahora, sencillamente, Parada, como el entretenedor teñido, de la Televisión de España. La gente se dividía en , como decía
una amiga gallega, gente que presta o gente que no presta. Evidentemente hay
enormes diferencias de todo tipo entre todos, pero la base no es económica. Ni
política. Ni por dinero. Es por otras cosas, quizás no tan obvias las que
diferencian a la gente. Y desde luego, otras muchas que estas sí, si que son
diferentes a las que categorizan o diferencian a las personas en los mundos
normales, que son pasta, dinero y parné, por decirlo de una forma sencilla.
No es necesario tener la mejor
ropa, ni la mejor moto, ni el 7” más mejor del mundo para ser lo mejor. Basta
con ser tu mismo, si eres de verdad. Y si no lo eres, depende del talento que
tengas para forzar ser alguien que te gustaría ser, y da lo mismo el camino que se elija, el
resultado es imposible de diferenciarlo si es espontaneo o voluntarioso. Pero
lo que no funciona y se nota y huele a kilómetros, es la persona que quiere
comprarlo por 4 euros , saberlo lo justo en 4 semanas y compartirlo con sus 4
conocidos. No es verdad, a mi me parece genial, si son felices, pero a mí me
parece forzado, lo siento y sobre todo sin necesidad, con lo fácil que es ser
natural y dejar que todo fluya.
Mis amigos ahora mismo, pueden
tener trabajos o no tenerlos, pueden estar en un mejor o peor momento laboral,
pero basta con que suena la primera nota y todos, a ritmo, vibran de la misma
forma. Igual que antes e igual que después. Barreremos las carreteras, como Les
, o quizás ni eso, no importa. En la noche infinita de cualquier club, que
dirían en los temazos bacaladeros, siempre seremos iguales y siempre estará el espíritu.
La pasta está bien, puede ser necesaria, pero no suficiente.
Y para ilustrar, un momento
maravilloso y gratuíto, Los Shakers.
Bueno va bien, hasta siempre,
suerte en la vida.
Lo dijeron unos grandes: I need to be myself I can´t be no one else. Tanto tienes, tanto vales es de las peores copias que hemos hecho a los yankis. La Verdad está en lo auténtico y en la variedad, el gusto.
ResponderEliminarDios te guarde, Paul
EliminarGrandes verdades si señor, más como siempre, se irá contracorriente, que es más divertido.
Un saludo!